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18 de agosto de 2026

Wix, Canva o una web hecha a medida: cuál te conviene

Casi todos los que nos escriben han pasado antes por Wix, Canva, Hostinger, WordPress o alguna de las herramientas nuevas que hacen tu web "con IA en dos minutos" — y está bien, no vamos a fingir que esas opciones no existen. Para probar una idea sin gastar nada, tienen sentido. La pregunta de verdad es otra: ¿siguen teniendo sentido cuando tu negocio ya va en serio? Depende de cuál.

Resumen rápido, antes de entrar en detalle:

Wix / Canva / HostingerWordPressCon IAWeb a medida
Coste inicialGratis o casiGratis (el software)Gratis o casiDesde 300€
Coste a largo plazoSuscripción cada mes, para siempreMantenimiento continuoSuscripción cada mesPago único + hosting mínimo
VelocidadCódigo genérico para millones de websDepende de los plugins acumuladosPlantilla remezclada por IASolo lo que tu negocio necesita
DiseñoLas mismas piezas que medio internetTan personalizable como quierasGenérico bajo el prompt100% a medida
MantenimientoLo hace la plataformaTuyo, o de quien contratesLo hace la plataformaIncluido al lanzar
Quién te acompañaNadie, tutorialesNadie, decides tú soloNadie, un promptAlguien real en cada fase

Para empezar, no hay nada que objetar

Si estás validando una idea y todavía no sabes si el negocio va a funcionar, montar algo en un rato con cualquiera de estas herramientas es lo más sensato del mundo. Cero riesgo, cero coste, y te sirve para tener algo que enseñar mientras decides si merece la pena invertir más. No hay ninguna vergüenza en empezar así.

Los constructores clásicos: Wix, Canva, Hostinger

En cuanto el negocio empieza a funcionar de verdad, aparecen las mismas tres cosas, una detrás de otra.

La velocidad

Los constructores cargan de fábrica con código pensado para servir a millones de webs distintas — no a la tuya. Eso significa más peso, más scripts de terceros, más tiempo hasta que alguien puede empezar a leer tu página. Una web hecha a medida solo carga lo que tu negocio necesita, ni una línea más.

La suscripción que no acaba nunca

Aquí está la parte que menos se cuenta: con un builder, pagas mientras uses la web. Cada mes, para siempre. Con una web propia, pagas una vez por el desarrollo, y lo que queda después es un hosting y un dominio que cuestan una fracción de esa suscripción. A los dos o tres años, la cuenta ya no sale como parecía al principio.

El techo de diseño

Todo el mundo usa las mismas piezas, el mismo motor, las mismas plantillas reordenadas. Ya hablamos de esto — si tu web se parece a la de tu competencia, cuesta más diferenciarte justo donde importa: en la decisión final de quien te está comparando con otros tres negocios iguales.

¿Y WordPress?

Aquí el trato es distinto. WordPress no te cobra una suscripción por usarlo — es gratis y de código abierto —, pero cambia un gasto por otro que se cuenta menos: el mantenimiento. Plugins que hay que actualizar, temas que dejan de recibir soporte y se convierten en la puerta por la que te hackean, una web que se va cargando de capas hasta ir lenta si nadie la revisa. WordPress puede ser tan potente como quieras, siempre que alguien — tú o quien contrates para ello — se encargue de cuidarlo. Ese "quien contrates" también cuesta, cada mes, igual que una suscripción.

¿Y las webs hechas con IA?

La promesa es tentadora: le describes tu negocio a una IA y en dos minutos tienes una web entera. Lo que no cuentan es que, por debajo, sigue siendo una plantilla remezclada — la misma estructura que le ha tocado a otros mil negocios que describieron algo parecido. La IA no ha hablado con tus clientes, no sabe qué es lo que de verdad les hace confiar en ti, y no piensa en SEO específico para tu sector y tu ciudad. Genera rápido. Genera pensado, no.

El factor humano

Con un constructor, con WordPress o con una IA generándotelo todo, estás tú solo delante de la pantalla. Con nosotros hay alguien al otro lado que pregunta, propone y se hace cargo de que el resultado funcione — no una plantilla que rellenas o un prompt que escribes por tu cuenta. Mejor que lo cuenten quienes ya han pasado por esto:

Clientes

Lo que dicen
quienes confiaron
en nosotros.

Foto de María Villalba
María Villalba
Psicóloga y sexóloga · Alcalá de Henares

Trabajar con Dani ha sido una experiencia muy positiva desde el primer momento. Siempre se mostró cercano, paciente y comprensivo, escuchando con atención todas mis ideas y necesidades. Supo entender perfectamente la esencia de mi proyecto, mi marca y lo que quería transmitir, y consiguió plasmarlo en la web de una manera muy fiel y profesional.

A lo largo de todo el proceso se adaptó a mis gustos, a mis preferencias y a los cambios que fueron surgiendo, aportando además sus conocimientos y recomendaciones para conseguir el mejor resultado posible. La comunicación fue fluida y me sentí acompañada en todo momento, algo que para mí ha sido fundamental.

El resultado final ha superado mis expectativas. La web refleja totalmente la identidad de mi marca, es atractiva, cuidada y transmite exactamente lo que quería comunicar. Estoy encantada con el trabajo realizado y con cómo ha quedado todo. Sin duda, recomendaría a Dani a cualquier persona que busque un desarrollador web profesional, atento, implicado y capaz de convertir una idea en una web que realmente representa tu proyecto.

Entonces, ¿cuándo merece la pena cambiar?

Cuando el "por si acaso" se convierte en "esto ya es mi negocio de verdad". Si ya tienes clientes reales, si la web es donde la gente decide escribirte o no, y si sospechas que te estás dejando visitas por el camino sin saberlo — ahí es donde una web hecha a medida empieza a pagarse sola.

Precio cerrado desde el primer día

Los proyectos empiezan desde 300€ (landing)

A partir de ahí, presupuesto personalizado según lo que necesite tu negocio.

Ver las opciones →

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